Errores frecuentes de los autónomos al empezar

7 errores que cometen los autónomos al empezar y cómo evitarlos

Empezar a trabajar por cuenta propia supone tomar muchas decisiones en muy poco tiempo: darse de alta, comenzar a facturar, controlar gastos, presentar impuestos, pagar la cuota de autónomos… Y es precisamente en esos primeros meses cuando resulta más fácil cometer errores que pueden terminar costando dinero.

Algunos se solucionan fácilmente. Otros pueden implicar perder una ayuda, pagar recargos o tener que justificar determinados gastos ante Hacienda.

Por eso, si estás pensando en hacerte autónomo o acabas de iniciar tu actividad, conviene conocer desde el principio cuáles son los errores más frecuentes y, sobre todo, cómo evitarlos.

¿Cuáles son los errores más frecuentes de un autónomo al empezar?

Entre los errores más habituales están iniciar la actividad sin planificar correctamente las altas, elegir mal la actividad y las obligaciones fiscales, desconocer el calendario de impuestos, deducir gastos sin cumplir los requisitos, mezclar las finanzas personales y profesionales, no reservar dinero para los impuestos y acudir a un asesor cuando el problema ya ha aparecido.

Error frecuente Qué puede provocar Cómo evitarlo
No planificar las altas Incidencias o pérdida de determinadas ayudas Revisar los trámites antes de iniciar la actividad
Configurar mal la actividad Obligaciones fiscales incorrectas Analizar previamente la actividad que vas a desarrollar
Olvidar los plazos fiscales Recargos y posibles sanciones Planificar el calendario fiscal
Deducir gastos incorrectamente Regularizaciones de Hacienda Justificar y documentar cada gasto
Mezclar dinero personal y profesional Falta de control y problemas contables Separar los movimientos
No reservar dinero para impuestos Problemas de tesorería Crear una previsión fiscal
Buscar asesoramiento demasiado tarde Errores que podrían haberse evitado Planificar antes de comenzar

1. Empezar la actividad sin planificar correctamente las altas

Uno de los primeros errores puede producirse incluso antes de emitir la primera factura: empezar a hacer trámites sin haber establecido previamente qué hay que hacer y cuándo.

Si vas a capitalizar el paro, cuidado con el orden

Si estás cobrando la prestación contributiva por desempleo y quieres solicitar su pago único para iniciar una actividad como autónomo, debes presentar la solicitud antes de iniciar la actividad.

El SEPE considera como fecha de inicio la que figura en el alta en la Seguridad Social y advierte de que la capitalización se denegará si, en el momento de solicitarla, ya existe un alta en el régimen de autónomos.

Una vez presentada la solicitud del pago único, sí es posible iniciar la actividad y darse de alta antes de recibir la resolución.

Por eso, en este caso, hacer los trámites en el orden equivocado puede tener consecuencias económicas importantes.

Alta en Hacienda y Seguridad Social

El alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) debe comunicarse antes de comenzar la actividad y puede tramitarse hasta 60 días naturales antes.

También hay que comunicar a Hacienda el inicio de la actividad mediante la correspondiente declaración censal.

Importante: desde el 3 de febrero de 2025 se suprimió el modelo 037. Actualmente, la declaración censal de alta se realiza mediante el modelo 036.

Además de comunicar el inicio de la actividad, hay que determinar correctamente las actividades que se van a realizar y las obligaciones tributarias que correspondan.

2. Elegir mal la actividad y las obligaciones fiscales

Darse de alta como autónomo no consiste simplemente en rellenar un formulario.

Hay que identificar correctamente la actividad que vas a desarrollar y determinar, entre otras cuestiones, qué obligaciones fiscales te corresponden.

Un error en esta fase puede provocar que posteriormente estés presentando declaraciones que no corresponden, dejando de presentar otras que sí son obligatorias o aplicando incorrectamente el IVA o las retenciones.

Esto cobra especial importancia cuando un mismo autónomo realiza varias actividades diferentes.

Por ejemplo, no tiene por qué tener las mismas obligaciones un profesional que presta servicios a empresas que alguien que vende productos a través de una tienda online.

Por eso, antes de iniciar la actividad conviene responder a preguntas como estas:

  • ¿Qué actividad o actividades voy a realizar?
  • ¿Tengo que repercutir IVA?
  • ¿Mis facturas llevan retención de IRPF?
  • ¿Tengo que realizar pagos fraccionados?
  • ¿Voy a contratar trabajadores?
  • ¿Voy a trabajar desde casa?
  • ¿Voy a realizar operaciones con clientes o proveedores de otros países?

Configurar correctamente la actividad desde el principio evita tener que corregir errores posteriormente.

3. No tener claro cuándo hay que presentar los impuestos

Otro error muy habitual es pensar que las obligaciones fiscales empiezan y terminan con pagar la cuota de autónomos.

Dependiendo de la actividad y de la situación de cada profesional, pueden existir diferentes obligaciones periódicas relacionadas con IVA, IRPF, retenciones u otras operaciones.

Entre las declaraciones más conocidas están el modelo 303 de IVA y, cuando corresponda, los pagos fraccionados de IRPF, como los modelos 130 o 131.

Pero no todos los autónomos presentan exactamente los mismos modelos.

Las obligaciones dependen, entre otros factores, de la actividad, el régimen fiscal y las operaciones realizadas.

¿Qué ocurre si presentas un impuesto fuera de plazo?

Si presentas voluntariamente una autoliquidación fuera de plazo sin que Hacienda te haya requerido previamente, pueden aplicarse los recargos previstos en la normativa tributaria.

Con carácter general, el recargo es del 1 % más otro 1 % adicional por cada mes completo de retraso hasta los 12 meses. Transcurridos 12 meses, el régimen cambia y el recargo pasa al 15 %, además de los intereses de demora correspondientes al periodo establecido legalmente.

La situación puede ser diferente si la Administración ya ha iniciado actuaciones o existe un requerimiento previo.

La mejor estrategia, por tanto, no es aprenderse de memoria todas las fechas, sino disponer de un calendario fiscal adaptado específicamente a tu actividad.

4. Pensar que cualquier gasto relacionado con el trabajo es deducible

“Lo necesito para trabajar, así que me lo desgravo”.

No siempre funciona así.

Para que un gasto sea fiscalmente deducible debe estar relacionado con la actividad económica y cumplir los requisitos de imputación, registro y justificación correspondientes.

Y aquí aparecen algunas de las dudas más frecuentes de los autónomos.

¿Puede un autónomo deducirse el coche?

Depende del impuesto y del uso del vehículo.

En IRPF, como regla general, un turismo debe estar afecto exclusivamente a la actividad para que tenga la consideración de elemento patrimonial afecto, salvo determinadas excepciones previstas en la normativa.

En IVA, el tratamiento es diferente. Para los turismos utilizados en una actividad empresarial o profesional existe, con carácter general, una presunción de afectación del 50 %, siempre que exista afectación a la actividad. Si se pretende aplicar un grado diferente, deberá poder acreditarse.

Por tanto, afirmar simplemente que “un autónomo puede desgravarse el 50 % del coche” puede llevar a error: hay que analizar qué impuesto estamos tratando y cuál es el uso real del vehículo.

¿Y si trabajo desde casa?

Si desarrollas tu actividad desde una parte de tu vivienda habitual, determinados gastos pueden ser deducibles si se cumplen los requisitos establecidos.

En el caso de suministros como agua, gas, electricidad, telefonía o Internet, en estimación directa la regla general para IRPF permite calcular el gasto deducible aplicando el 30 % sobre la proporción de metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

Por ejemplo, si utilizas para trabajar el 20 % de la superficie de tu vivienda:

20 % × 30 % = 6 %

Con carácter general, ese 6 % sería el porcentaje aplicable a dichos suministros a efectos de este cálculo.

La parte de la vivienda destinada a la actividad debe estar correctamente afectada y declarada.

¿Puede un autónomo deducirse comidas?

También existen requisitos específicos.

Los gastos de manutención del propio autónomo pueden ser deducibles en IRPF cuando estén vinculados al desarrollo de la actividad, se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se paguen mediante medios electrónicos, además de cumplir los restantes requisitos establecidos.

Existen límites cuantitativos. Por ejemplo, con carácter general, el límite en España sin pernocta es de 26,67 euros diarios.

No basta, por tanto, con guardar el recibo de cualquier comida y considerarla automáticamente un gasto profesional.

¿Sirve un ticket para deducir un gasto?

Hay que distinguir nuevamente entre la deducibilidad del gasto y la deducción del IVA.

La documentación debe permitir justificar correctamente la operación y, para ejercer el derecho a deducir el IVA soportado, deben cumplirse los requisitos de facturación establecidos en la normativa.

Por eso es recomendable solicitar facturas correctamente expedidas y conservar ordenadamente la documentación de los gastos profesionales.

5. Mezclar el dinero personal con el del negocio

Es especialmente frecuente durante los primeros meses.

Cobras una factura, pagas una compra personal. Recibes otro ingreso, pagas una herramienta de trabajo. Después llega el trimestre y toca averiguar qué era de la actividad y qué no.

Aunque trabajes como persona física, separar los movimientos profesionales de los personales facilita enormemente el control del negocio, el registro de ingresos y gastos y la conservación de la documentación.

Una cuenta utilizada para los principales movimientos profesionales puede ayudarte a saber con mucha más claridad cuánto factura realmente tu negocio, cuánto gasta y qué liquidez tiene.

Y, sobre todo, te ahorrará muchas preguntas cuando llegue el momento de preparar la contabilidad y las declaraciones fiscales.

6. Confundir facturación con dinero disponible

Este es uno de los errores que más problemas de tesorería puede generar.

Imagina que durante un mes has cobrado 4.000 euros y ves ese importe en tu cuenta.

La sensación inmediata puede ser:

“Este mes me ha ido muy bien”.

Probablemente sí. Pero eso no significa que los 4.000 euros estén disponibles para gastar.

Una parte puede corresponder al IVA repercutido que posteriormente tengas que ingresar en Hacienda. Además, tendrás que afrontar las obligaciones fiscales que correspondan, la cotización a la Seguridad Social y los propios gastos del negocio.

Por eso es importante hacer una previsión de impuestos y tesorería.

Reservar periódicamente una parte del dinero para las obligaciones fiscales evita uno de los clásicos sustos del autónomo: descubrir que llega el trimestre y el dinero que correspondía a impuestos ya se ha gastado.

7. Acudir a una asesoría solo cuando aparece un problema

Es probablemente uno de los errores más fáciles de evitar.

Muchos autónomos buscan asesoramiento cuando reciben un requerimiento, descubren que han presentado incorrectamente un impuesto o se dan cuenta de que llevan meses registrando mal determinados gastos.

Pero el asesoramiento resulta especialmente útil antes de que aparezca el problema.

Una asesoría no debería limitarse a presentar impuestos. También puede ayudarte a planificar el inicio de la actividad, revisar las obligaciones fiscales y laborales, analizar gastos y documentación y anticipar decisiones que posteriormente pueden tener consecuencias fiscales.

La diferencia está entre corregir y prevenir.

Preguntas frecuentes de los autónomos que empiezan

¿Qué es lo primero que debo hacer para hacerme autónomo?

Antes de iniciar la actividad conviene definir qué actividad vas a desarrollar, revisar las obligaciones fiscales asociadas y planificar las altas necesarias en Hacienda y Seguridad Social. Si además quieres solicitar la capitalización del desempleo, debes comprobar primero los requisitos del SEPE, ya que la solicitud debe ser anterior al inicio de la actividad.

¿Qué modelo se utiliza actualmente para darse de alta en Hacienda?

El alta censal se realiza mediante el modelo 036. El antiguo modelo 037 fue suprimido con efectos desde el 3 de febrero de 2025.

¿Con cuánto tiempo puedo darme de alta como autónomo en la Seguridad Social?

El alta en el RETA debe comunicarse antes de iniciar la actividad y puede tramitarse hasta 60 días naturales antes.

¿Todos los autónomos tienen que presentar los mismos impuestos?

No. Las obligaciones fiscales dependen de la actividad desarrollada, el régimen aplicable y las operaciones que realice cada autónomo. Por eso es importante determinar correctamente las obligaciones fiscales desde el alta.

¿Puedo deducirme los gastos de casa si trabajo desde ella?

En determinados supuestos, sí. Si una parte de la vivienda habitual está afecta a la actividad, la normativa permite deducir determinados gastos. Para los suministros en IRPF, la regla general establece un 30 % sobre la proporción de la superficie destinada a la actividad, salvo prueba de un porcentaje diferente.

¿Puedo deducirme el coche siendo autónomo?

Depende del impuesto, de la actividad y del uso del vehículo. En IVA existe, con carácter general, una presunción del 50 % de afectación para turismos utilizados en la actividad, mientras que en IRPF los requisitos de afectación son diferentes y, como regla general, mucho más estrictos. Más info:https://sede.agenciatributaria.gob.es/Sede/iva/que-iva-soportado-puedo-deducir/que-puedo-deducir.html

¿Necesito una asesoría para hacerme autónomo?

No existe una obligación general de contratar una asesoría para darse de alta como autónomo. Sin embargo, contar con asesoramiento profesional puede ayudarte a configurar correctamente la actividad y sus obligaciones fiscales y laborales desde el principio.

¿Vas a hacerte autónomo en Talavera de la Reina o Madrid?

Los primeros meses de actividad son precisamente el momento en el que merece la pena establecer unas buenas bases fiscales, laborales y contables.

En CYME Asesores podemos estudiar tu situación antes de iniciar la actividad, revisar las obligaciones que te corresponden y acompañarte en la gestión fiscal, laboral y contable de tu negocio.

Y si ya eres autónomo y tienes dudas sobre cómo estás gestionando tu actividad, también podemos revisar tu situación actual para detectar posibles errores y ayudarte a corregirlos.

Cuéntanos tu caso y estudiamos contigo la mejor forma de gestionar tu actividad como autónomo.

Contenido de carácter informativo y general. La aplicación de la normativa fiscal y laboral depende de las circunstancias concretas de cada contribuyente. Última revisión: septiembre de 2026.